Un incendio forestal de rápida propagación consumió alrededor de 230 viviendas en una comunidad indígena del oeste de Canadá, convirtiéndose en uno de los siniestros más devastadores registrados en el país durante los últimos años.
El fuego, identificado como Bradley Creek, afectó gran parte de una reserva de la Banda India Okanagan, ubicada cerca de la ciudad de Vernon, a unos 440 kilómetros al noreste de Vancouver.
El jefe de la comunidad, Dan Wilson, describió el panorama como devastador tras sobrevolar la zona en helicóptero y aseguró que gran parte del bosque y de las construcciones quedaron reducidas a cenizas.
Las autoridades informaron que el incendio comenzó a finales del viernes y se expandió rápidamente debido a fuertes ráfagas de viento que alcanzaron hasta 115 kilómetros por hora, lo que obligó a numerosos habitantes a evacuar en cuestión de minutos.
“Algunas familias apenas tuvieron cinco minutos para abandonar sus hogares”, relató Wilson, quien calificó lo sucedido como uno de los episodios más difíciles en la historia de la comunidad.
Pese a la magnitud del incendio, el apoyo de aeronaves especializadas en el combate al fuego permitió proteger parte de la infraestructura considerada esencial para la población.
El desastre se suma a la serie de incendios forestales que han afectado a Canadá en los últimos años. En 2024, un siniestro destruyó unas 350 viviendas en Jasper, Alberta, mientras que otro registrado en 2023 en la región de Okanagan dejó alrededor de 200 casas consumidas por las llamas.
Las autoridades mantienen las labores para contener el incendio y evaluar los daños, mientras cientos de personas permanecen desplazadas y reciben apoyo de los servicios de emergencia.

