Una escena poco común sorprendió a habitantes de Hualahuises, Nuevo León, luego de que varios peces muertos fueran encontrados sobre calles y una carretera del municipio tras una intensa lluvia.
El inusual hallazgo provocó comentarios entre los habitantes, algunos de los cuales bromearon con que en la localidad había ocurrido una “lluvia de peces”. Sin embargo, los primeros reportes apuntan a que los ejemplares pudieron haber sido desplazados por el agua acumulada durante las precipitaciones.
El hecho ocurrió el pasado 29 de agosto y fue captado en video por el usuario de Facebook “Siigii JaQuez”, quien mostró los peces sobre la carretera y expresó su sorpresa ante lo ocurrido.
La presencia de peces en zonas urbanas después de lluvias intensas puede explicarse por el desbordamiento de acequias, canales, arroyos o ríos. Cuando el volumen y la fuerza del agua aumentan considerablemente, los ejemplares pueden ser arrastrados por la corriente hasta calles y caminos.
Por ahora, las autoridades de Hualahuises no han informado oficialmente cuál fue el origen de los peces encontrados ni han confirmado que se trate de un fenómeno meteorológico extraordinario.
¿Puede realmente llover peces?
Aunque parezca imposible, las llamadas “lluvias de peces” existen y han sido documentadas en diferentes partes del mundo. Se trata de un fenómeno extremadamente inusual que puede ocurrir cuando trombas marinas, tornados o fuertes corrientes de aire levantan pequeños animales acuáticos desde ríos, lagunas o mares.
Cuando la corriente pierde fuerza, los peces pueden caer nuevamente a tierra junto con la lluvia, dando la impresión de que literalmente fueron precipitados desde el cielo.
En México existe un antecedente registrado en Tampico, Tamaulipas, en septiembre de 2017. Después de una intensa lluvia en la colonia Lomas de Rosales, habitantes encontraron pequeños peces vivos en calles cercanas al Colegio Félix de Jesús Rougier.
Tras analizar el caso, Protección Civil señaló que la presencia de los ejemplares pudo estar relacionada con remolinos o trombas marinas que habrían levantado a los peces desde cuerpos de agua cercanos.
En Hualahuises, hasta el momento, no hay confirmación oficial de que haya ocurrido una verdadera lluvia de peces, por lo que el hallazgo podría estar relacionado simplemente con el desplazamiento de agua provocado por las fuertes precipitaciones.

