En uno de los partidos más espectaculares de la historia de los Mundiales, Inglaterra derrotó 6-4 a Francia para quedarse con el tercer lugar del torneo, en un encuentro que dejó diez anotaciones y una actuación brillante de Bukayo Saka.
El atacante inglés fue la gran figura al firmar un triplete, con dos goles en la primera mitad y otro desde el punto penal en los minutos finales. Declan Rice y Ezri Konsa también marcaron antes del descanso para que los “Tres Leones” se fueran al medio tiempo con una cómoda ventaja de 4-0. En la recta final, Jude Bellingham selló la goleada con su séptimo tanto del campeonato.
Francia reaccionó en la segunda mitad con un doblete de Kylian Mbappé, además de anotaciones de Bradley Barcola y Ousmane Dembélé, pero no logró evitar la derrota. Aun así, Mbappé hizo historia al llegar a 22 goles en Copas del Mundo, superando por uno a Lionel Messi como máximo anotador en la historia del torneo. Además, suma 10 goles en esta edición, colocándose al frente en la carrera por el Botín de Oro.
El duelo también quedó registrado como el partido con más goles en un Mundial desde 1982, cuando Hungría venció 10-1 a El Salvador, y como el encuentro por el tercer lugar con mayor cantidad de anotaciones en la historia de la competencia.
Con este resultado, Inglaterra consigue su mejor actuación mundialista desde la conquista del título en 1966, mientras que Messi aún tendrá la oportunidad de responder al récord goleador y disputar el Botín de Oro cuando Argentina enfrente a España en la gran final.

